
Díaz-Canel por Vietnam, China y Laos: visita para ratificar la vocación histórica y amistosa que nos une
«La visita del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, a Vietnam, China y Laos entraña una combinación de acontecimientos muy importantes, coincide con eventos de mucha trascendencia histórica que le otorgan un simbolismo especial».
Así lo subraya el diplomático Carlos Miguel Pereira Hernández, director general de Asuntos Bilaterales de la Cancillería cubana, con una larga trayectoria de trabajo en Asia, especialmente en China, durante un encuentro con el grupo de prensa de la Presidencia de la República para abordar la significación de las estancias del Jefe de Estado en esos hermanos países socialistas.
«En el caso de Vietnam —explica— el 2 de septiembre se estará celebrando el 80 aniversario de la Victoria, de la Independencia, del fin del yugo colonial. Y un día después, el 3 de septiembre, se conmemora el 80 aniversario de la resistencia y de la victoria del pueblo chino contra la agresión japonesa, que de alguna manera marcó el fin de la guerra antifascista mundial.
«Para celebrar los acontecimientos, cada país hará actos solemnes, desfiles militares y otras actividades en las que estará presente Cuba, cuya delegación será encabezada por nuestro Presidente.
«Las visitas del compañero Díaz-Canel también coinciden con el 65 aniversario del establecimiento de las relaciones con ambos países.
«El 28 de septiembre de 1960 Cuba fue la primera nación del hemisferio en reconocer a la República Popular China, y el 12 de diciembre de ese año también fue el primer país de América en formalizar sus vínculos con Vietnam, inicialmente con los territorios liberados en Vietnam del Sur y posteriormente con la apertura de embajada en Hanoi.
«Por lo tanto, en el marco de esas visitas habrá oportunidades para celebrar, para conmemorar estos aniversarios bilaterales, que de alguna manera reflejan la evolución de las históricas y entrañables relaciones con estos dos países.
«Con Laos, nuestras relaciones cumplieron 50 años el año pasado, pero desde fines de la década del 60 e inicios de la década del 70, hubo una presencia, un intercambio importante, un apoyo cubano en el proceso de liberación del pueblo lao; por lo tanto, es una suma de celebraciones de Cuba con estos tres hermanos.
«La visita cumple también el objetivo de desarrollar programas bilaterales. Habrá oportunidad para que el Primer Secretario y Presidente se reúna con los líderes de estas naciones.
«En Vietnam habrá encuentros con las máximas autoridades del Partido, del Estado, del Gobierno y de la Asamblea Nacional, muy especialmente con el compañero To Lam, Secretario General del Partido Comunista (PCV). En China sostendrá encuentros con el Secretario General del Partido Comunista (PCCH) y Presidente, el compañero Xi Jinping y con otros dirigentes. Y en Laos conversará con el Secretario General del Partido Popular Revolucionario (PPRL), compañero Thongloun Sisoulith y otras autoridades.
«Las visitas de Díaz-Canel serán ocasión para revisar la amplia agenda bilateral que tenemos. No hay, ni en el caso de China, ni en el caso de Vietnam, prácticamente sector alguno en el que no se haya tenido en los últimos años un desarrollo importante en materia de cooperación. Y, por supuesto, Vietnam, China y Laos son países a los que nos unen, con los que compartimos, intereses políticos muy importantes, entre ellos el ideal común de construir el socialismo con base en las características y condiciones propias de cada uno.
«La visita será marco, además, para suscribir acuerdos relevantes en diferentes esferas, los que se darán a conocer en su momento».
— Se habla de un renovado impulso en las relaciones entre Vietnam y Cuba a partir de los sistemáticos intercambios de visitas de alto nivel y los consensos alcanzados entre los compañeros Miguel Díaz-Canel Bermúdez y To Lam, quien nos visitó en septiembre de 2024.
— Las relaciones con Vietnam han sido intensas desde el mismo momento que se establecieron. Cuba fue uno de los primeros países en abrir embajada en Hanoi, Cuba fue uno de los primeros países en establecer un comité de solidaridad con el pueblo vietnamita, pero también con el pueblo de Laos, con el pueblo de Camboya, con toda la región de Indochina. Fidel, en 1973, en su condición de primer ministro, fue el primer mandatario extranjero en visitar los territorios liberados de Vietnam del Sur, y posteriormente regresó en 1995 y 2005. Y el General de Ejército Raúl Castro Ruz ha estado en varias ocasiones en Vietnam, la primera vez, en 1966.
«Por otro lado, los sucesivos máximos dirigentes de Vietnam, prácticamente todos, en algún momento, visitaron Cuba.
«En 2018, el compañero Díaz-Canel estuvo en Vietnam y ya en el 2024 recibimos al compañero To Lam en su doble condición en aquel momento, de Secretario General del PCV y de Presidente, que de alguna manera resumió toda una etapa de ampliación de los contactos, de ampliación de la cooperación.
«Vietnam se ha venido consolidando en los últimos años como un referente importante en muchos ámbitos de cooperación. Su aporte ha sido esencial para la seguridad alimentaria cubana con distintos programas, entre ellos los del arroz, pero esa colaboración se ha ido ampliando a otros terrenos, como la producción de artículos de primera necesidad, materiales para la construcción, nuevas energías, a lo cual se añadieron, a partir de la visita de To Lam, nuevos negocios en el área de la biotecnología y la farmacéutica.
«Su visita en septiembre de 2024 marcó un reimpulso en la agenda bilateral, al diálogo político al más alto nivel. Fue recibido, además, por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, lo cual dice mucho de la entrañable amistad, la entrañable relación que nos une.
«Hoy no pudiera hablarse de los avances logrados por Cuba en determinadas esferas sin mencionar el aporte de Vietnam, que se ha consolidado en los últimos años como el principal inversionista asiático en la economía cubana y tiene varios proyectos en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, a lo que se unen nuevos proyectos de empresas cubanas del lado vietnamita.
«Cuba y Vietnam son países que se han mostrado una gran solidaridad, apoyo mutuo en las situaciones difíciles. Se recuerda el apoyo de Cuba en esos años iniciales del proceso vietnamita, de la misma manera que hoy recibimos la ayuda y la solidaridad vietnamita en momentos en que la Revolución cubana enfrenta desafíos importantes por el recrudecimiento de la política de bloqueo y de asfixia económica.
«La visita de To Lam en septiembre de 2024 marca un antes y un después, y pretendemos que tenga continuidad con la visita de nuestro Primer Secretario. También se firmarán acuerdos que dan continuidad a la cooperación actual y que están dirigidos a lograr una participación mayor, un involucramiento mayor de las empresas vietnamitas en las oportunidades que ofrece la economía cubana.
«Entre nuestros dos países hoy hay una sinergia mayor, una voluntad mayor, que tiene que ver con aquella semilla sembrada por Fidel y Ho Chi Minh y que ha sido abonada a lo largo del tiempo, y que tiene continuidad no solo en el apoyo, en el involucramiento personal del General de Ejército, sino también en las nuevas generaciones de dirigentes que encabeza el compañero Díaz Canel».
—Las relaciones entre Cuba y China se establecieron en un momento particularmente desafiante para ambos países.
—Surgen en un momento realmente muy desafiante para los dos países. Suelo decir que allí estuvo la mano de Fidel. El ángel y la impronta de Fidel. Ese Fidel que nos tiene acostumbrados a viajar al futuro y regresar para contárnoslo.
«Recordemos que la decisión de establecer relaciones con China fue anunciada en el contexto de la Primera Declaración de La Habana, el 2 de septiembre de 1960, ante un millón de cubanos. Aquel acto estableció un precedente en las relaciones internacionales. Nunca un proceso de reconocimiento de un país había tenido un carácter tan popular, una modalidad de consulta popular, y nunca estuvo tan ligado a la propia historia del país.
«Y no solo se establecieron las relaciones bilaterales, sino que ese acto marcó un compromiso invariable de Cuba con la política de una sola China y también inauguró la era de las relaciones entre China y América Latina y el Caribe.
«A lo largo del tiempo, Cuba acumula muchas primeras veces en su relación con China. Fue el primer país con el que China firma un acuerdo comercial; el primer país en recibir los primeros grupos de estudiantes chinos que marcharon al exterior para aprender el español; el primer país que tuvo la categoría de destino turístico priorizado por parte de las autoridades de China; fue uno de los primeros países en los que se estableció una conexión aérea directa con China. El General de Ejército Raúl Castro Ruz fue el primer mandatario extranjero en ser honrado con la Medalla de la Amistad otorgada por el pueblo chino.
«Y para no cerrar esas primeras veces, hay que decir que Cuba fue el primer país con el que China anunció públicamente la voluntad o el interés de establecer, de construir conjuntamente, la Comunidad de Destino Compartido en lo bilateral, lo que se ha convertido con el paso del tiempo en un eje central, no solo de las relaciones entre Cuba y China, sino también de las relaciones de China con el resto del mundo.
«Nuestras relaciones surgieron con la historia, encarnan la historia, encarnan también un momento anterior, la llegada de los primeros emigrantes chinos a Cuba. Cuba fue el único país donde esa inmigración china se involucró en las guerras de independencia, de liberación nacional de un país.
«No por gusto, Cuba es el único país que tiene hoy un monumento dedicado a los chinos que participaron en las guerras de independencia, y que tienen esa tarja con la frase inmortalizada por Gonzalo de Quezada que dice: “nunca hubo un chino cubano traidor, nunca hubo un chino cubano desertor”. La historia forma parte del acervo bilateral y ha creado las bases para que nuestras relaciones pudieran enfrentar los más diversos desafíos.
«En ese trayecto hay que hablar también de que el intercambio de visitas de alto nivel ha ido marcando pautas importantes en todos estos años. Primero estuvieron las dos visitas del Che a China, que abrieron ese camino. Recuerdo siempre la anécdota que el Che contó a Fidel de su encuentro con el primer ministro Zhou Enlai, cuando le habló de una cooperación desinteresada, y Zhou Enali le dijo, “no, no, no, nuestra cooperación con Cuba no es desinteresada, es interesada en que Cuba salga adelante”.
«También tenemos que recordar la visita del año 1993 del presidente chino Jiang Zemin, que fue el único Jefe de Estado extranjero que se atrevió a visitar Cuba en momentos donde muchos consideraban que la Revolución no sería capaz de superar esos momentos difíciles. O las dos estancias de Fidel, la de 1995 y de 2003. O las sucesivas del compañero Raúl como Primer Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros y después como Presidente.
«Desde Jiang Zemin para acá, todos los máximos dirigentes chinos han visitado Cuba, incluso más de una vez. Lo hizo también el actual Secretario General y Presidente, Xi Jinping, en 2014, y esperamos que lo repita en una próxima visita a la región.
«A esto se suma la visita del compañero Díaz-Canel en 2018 y la de noviembre del 2022 en condiciones aún de pandemia, y que marcó, sin dudas, una nueva etapa en las relaciones bilaterales. A todo esto se añade una evolución cada vez mayor del diálogo, de una confianza política que ha ido abonando el camino para ampliar la colaboración y consolidar la cooperación económica en varias esferas.
«A lo largo de más de dos décadas, China se ha consolidado como el segundo socio comercial de Cuba, sobre todo en materia de bienes, y en un destino importante de las exportaciones cubanas; ha devenido en un suministrador clave de tecnologías, en la transición energética, en la transición digital de nuestro país y hemos logrado una gran interacción en sectores como la biotecnología.
«Y en los últimos años, sobre todo en medio de esta coyuntura tan compleja que estamos viviendo, China ha jugado un papel central a través de donativos de Gobierno, con varios paquetes de ayuda integral en materia de producción de alimentos, de energía renovable, de suministros claves para distintos sectores. Hoy aspiramos a que haya una presencia cada vez mayor de empresas chinas en Cuba y que puedan llevarse adelante proyectos importantes vinculados al Plan de Desarrollo Económico y Social hastas 2030.
«En este contexto, la estancia del Primer Secretario y Presidente será un momento importante para revisar la colaboración bilateral y su proyección en el tiempo, incluyendo la firma de acuerdos, algunos con un impacto muy relevante en las relaciones económicas bilaterales y que serán muy beneficiosos.
«Con China, al igual que con Vietnam, compartimos el ideal de la construcción del socialismo; existe un fluido intercambio de experiencias a partir de seminarios teóricos a nivel de Partido, pero también sobre experiencias afines que sirven de referencia para la actualización del modelo económico cubano.
«Por todo esto, pensamos que es un buen momento para que el Primer Secretario y Presidente pueda regresar a China y pueda actualizar los consensos alcanzados con la máxima dirección del hermano país en cuanto al desarrollo de las relaciones bilaterales».
«Será, además, una visita que dará continuidad a otros encuentros entre Díaz-Canel y Xi Jiping en recientes eventos internacionales, como los que sostuvieron en Johannesburgo, cuando la cumbre de los BRICS de Sudáfrica, o el de Moscú, hace unos meses.
«Han sido momentos en los que han podido intercambiar y mantener un nivel de actualización y de diálogo sobre los diferentes temas que marcan la agenda bilateral, internacional y regional».
—¿Cómo describiría la evolución de las relaciones entre Cuba y la República Popular Democrática Lao?
—Siempre debemos recordar las palabras de Fidel, constantemente expresando solidaridad, reconocimiento al pueblo lao, sometido a sistemáticos bombardeos por parte de EE.UU. en aquellos años.
«Fueron cruentas las batallas que el pueblo lao tuvo que dar, y la solidaridad cubana se hizo presente de manera temprana, cuando un grupo de nuestros médicos, en las cuevas de Viengsay, en medio de la lucha por la liberación del pueblo laosiano, estuvieron dando su servicio, dando su apoyo a la población.
«Y desde el establecimiento de relaciones, en 1974, se ha venido desarrollando un vínculo cada vez más fuerte, donde el intercambio de delegaciones de máximo nivel ha jugado un papel fundamental.
«Tenemos que recordar la visita, en septiembre de 1976, del líder laosiano, Kaysone Phomvihane, recibido por Fidel y condecorado con la Orden José Martí por su trayectoria revolucionaria y contribución al socialismo.
«A lo largo de nuestras relaciones, los principales dirigentes del Estado y del Partido Popular Revolucionario Lao, primeros ministros, presidentes de la Asamblea Nacional, nos han visitado. Recordamos la estancia, en septiembre de 2023, del compañero Thongloun Sisoulith, Secretario General del PPRL y Presidente.
«Y desde Cuba hacia Laos, también se ha producido un intercambio importante de visitas. Hay que recordar la del General de Ejército, como primer Vicepresidente, en el año 1997. Y la del 2018 del Presidente Díaz-Canel. También han estado nuestro vicepresidente, Salvador Valdés Mesa, el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, y el presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo Hernández, quien el año pasado encabezó la delegación cubana que presidió los festejos por el 50 aniversario de las relaciones bilaterales.
«Con el paso del tiempo, las relaciones entre Cuba y Laos no solo se han consolidado, se han fortalecido, sino que se han ido enriqueciendo, incluso más allá del diálogo político, más allá de los intercambios políticos. Hoy la cooperación abarca terrenos muy diversos, la salud, la educación, la biotecnología. En el sector agroalimentario se incluye hasta el empleo en Cuba de semillas desarrolladas en Laos que están teniendo un efecto muy importante en los esfuerzos por la seguridad alimentaria.
«El año que viene se cumplirá el 50 aniversario de la primera visita a Cuba del líder histórico, del fundador de Laos, Kaysone Phomvihane, que sin dudas abre un camino importante para poder celebrar estos años, estas décadas de intercambio. Y la nueva visita que realizará el compañero Díaz-Canel da continuidad a esa intensa agenda bilateral y permitirá revisar la agenda común al más alto nivel y proyectar los nuevos momentos de nuestra relación».
—¿Cómo resumiría la agenda que desarrollará Díaz-Canel por estos tres países entrañables?
—Será una agenda intensa, de muchas actividades. Nunca una visita se parece a la otra. Siempre insisto en esto, porque cada visita, en cada momento, en cada coyuntura, le otorga un carácter especial, un resultado especial.
«Estas jornadas de trabajo del Primer Secretario y Presidente están asociadas a conmemoraciones importantes, de carácter histórico, pero para nada desmerece el hecho de que también podrá seguirse avanzando en una agenda bilateral, incluso de carácter económico, comercial y de cooperación, que realmente es lo que ha estado marcando en los últimos años las relaciones bilaterales.
«Como señalan, son tres países entrañables, tres países con los que compartimos valores, intereses, objetivos y eso siempre otorga a estas visitas un carácter mucho más especial, más simbólico.
«Son visitas que de alguna manera se conectan con las anteriores y dan pie a otras, lo que garantiza la continuidad en las relaciones bilaterales. Serán, sin dudas, un buen momento para ratificar esa vocación histórica y amistosa que define las relaciones de Cuba con Vietnam, China y Laos».
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